Cocreado con Bosco Castro (BdeVikingo), divulgador gastronómico, nuestro único café busca el equilibrio antes que la intensidad: dulzor, aroma y un cuerpo generoso, con una entrada en boca llena y sedosa. Una taza con carácter, pensada para disfrutar cada día.
Este café es arábica: de ahí su finura. El robusta es la excepción, no la regla: suma crema y el punto de amargor que lo cierra.
Un blend de cuatro orígenes, con acidez ligera y notas de cacao, caramelo y frutos rojos.
Ni el amargor plano del tueste industrial ni la complejidad técnica del café de especialidad. Una forma más cuidada de vivir el café.